Teléfono: +34 871 95 10 67 - Dirección: Foners, número 7, Piso 3, Puerta 303 - 07006 Palma de Mallorca info@proquoabogados.com

Exhorto Penal: ¿Qué es? [Víctima, Penado y Testigo] Ejemplos

  

Un exhorto penal es un procedimiento legal por medio del cual un juzgado pide apoyo a otro para avanzar en un proceso judicial.

Esto se hace en función de ayudar a las personas involucradas en dicho procedimiento legal para que no tengan que hacer desplazamientos exagerados.

Esta es una condición que aplica a los encuentros previos al día del juicio. También se podría asumir que es un tipo de procedimiento que ofrece respeto a la jurisdicción de cada juzgado, de manera que cada uno tenga oportunidad de hacer su trabajo.

Más abajo te ofrecemos una ampliación de esta definición y un conjunto de ejemplos que servirán para aclarar más los casos en que se puede producir.

Cada uno de estos ejemplos van orientados a las distintas formas de participación que se podría tener en una investigación: víctima, penado o testigo.

  

¿Qué es un exhorto penal?

Un exhorto penal establece la vinculación de dos juzgados de la misma jerarquía para ofrecerse apoyo frente a un procedimiento penal.

Para que tenga cabida y validez legal, la persona que se somete al exhorto penal deberá estar fuera de la jurisdicción principal donde se sigue el procedimiento.

Por las condiciones especiales de trabajo, esta es una acción que debe estar respaldada por los documentos pertinentes, como la solicitud del juzgado emisor y la aceptación por parte de quien realiza la cooperación.

Vale la pena decir que aunque es un procedimiento mucho más común entre juzgados nacionales, también aplica para casos internacionales.

Este tipo de cooperación está contemplada dentro de la legislación vigente, específicamente en los artículos 273 y 274 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.

  

Ejemplos de exhorto penal

Existen variados ejemplos que sirven para recrear mentalmente las condiciones en las que el exhorto penal podría utilizarse. Veamos algunos de ellos.

En calidad de víctima

Una de las formas de aplicar al exhorto es por haber sido víctima de un delito.

Por ejemplo:
Juan vive en Barcelona y decide hacer un viaje de negocios a Madrid. Durante su estadía nota que algunas de sus pertenencias han desaparecido en el hotel.

En este caso se estaría ante un hurto y se realizarían las investigaciones que correspondan.

El asunto está en que Juan debe volver a su casa y no tendrá oportunidad de generar sus declaraciones en Madrid. Para hacer la justicia que corresponda, el juzgado que lleve el caso en Madrid solicita un exhorto penal al juzgado de Barcelona.

Con esto, todo el seguimiento del caso lo podrá hacer Juan desde su jurisdicción sin necesidad de desplazarse a Madrid cada vez que deba rendir declaración.

Eso sí, en el momento en que se asigne fecha de juicio, Juan sí deberá asistir a Madrid.

  

En calidad de penado

Una de las formas de aplicar al exhorto es por haber sido víctima de un delito.

Por ejemplo:
Pedro fue de vacaciones a Ibiza y se pasó de tragos una noche y tuvo un accidente automovilístico donde dañó la estructura del edificio.

El hecho no puede pasar desapercibido porque él no sea ciudadano de esa zona, pues debe responder por su actitud irresponsable.

A fin de seguir todo el procedimiento, el juzgado de ese lugar hará la solicitud al de residencia de Pedro para tramitar todo el asunto, refiriéndose a él como el penado.

Esto quiere decir que se asume como responsable del hecho y el juzgado que acepta el exhorto lo tratará como tal.

  

En calidad de testigo

La última forma en que una persona podría estar involucrada en un procedimiento judicial es como testigo.

En estos casos se asume que esa persona presenció algún hecho y puede dar fe externa de lo que sucedió realmente.

Por ejemplo:
María visitó Cádiz para pasar unos días con su familia. Durante su estadía salió con su prima Estefanía a hacer unas compras.

Ese día ambas evidenciaron la forma en que un joven le quitaba su bolso a una mujer en una de las calles. Tanto María como Estefanía son testigos.

La diferencia estará en que Estefanía rendirá sus declaraciones en el juzgado de Cádiz, mientras que María lo hará en su ciudad de residencia.

El día del juicio, ambas se encontrarán para que el juzgado de Cádiz emita la sentencia correspondiente.

Como es lógico, el hecho de no tener a todas las partes involucradas en la misma zona geográfica podría generar algunos problemas para el seguimiento normal del caso.

  

Por ejemplo:
Será mucho más complejo establecer semejanzas y diferencias entre las declaraciones de las partes.

Incluso podría generar fallos a nivel de seguimiento por parte de los investigadores.

Esto se debe a que deberán avanzar en su trabajo con disparidad en materia de tiempo, según la manera en que hacen las cosas y la forma en que lo hace el otro juzgado.

Además, como las preguntas para interrogatorios van predeterminadas desde el juzgado emisor, que es quien conoce del caso, no será posible que los investigadores hagan repreguntas o reformulen las ya establecidas.

En últimas, si el juzgado que ha aceptado la colaboración del exhorto no ejecuta las acciones correspondientes o lo hace con ineficiencia, quien lo solicitó podría emitir una queja ante instancias superiores.

Estos tipos de acciones sin lugar a dudas, favorecen mucho a quienes se vean involucrados en el hecho, sea como víctima, testigo o penado. En función a la complejidad del asunto, se puede tener necesidad de aplicar distintas declaraciones, cotejarlas y volverlas a hacer para detectar fallos.

Si un testigo debe rendir su declaración en cuatro oportunidades, por ejemplo, sería descabellado solicitarle que viaje en 4 ocasiones.

Quizás un exhorto penal sea una situación que ocurre de forma muy eventual y de la que muy pocas personas han escuchado hablar.

Enviar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest