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La limitación a los pagos en efectivo establece que no podrán pagarse en efectivo las operaciones en las que alguna de las partes que intervienen actué en calidad de empresario o profesional, con un importe igual o superior a los 2.500€.

Dicho lo cual, podemos suponer que un tercero procede a hacer de intermediario entre dos particulares por unos pagos periódicos superiores a 1.000€. ¿Está la operación sujeta a las limitaciones a los pagos en efectivo?

La sujeción o no a la limitación a los pagos en efectivo se debe determinar conforme a la condición de las partes que intervienen en la operación, sin que la persona que actúa como intermediario en nombre y por cuenta de una de las partes y que recibe el cobro o efectúa materialmente el pago tenga la consideración de parte de la operación. Sin perjuicio de ello, el mandatario tiene la obligación de comprobar y respetar las obligaciones que las leyes imponen a su mandante.

En caso de que ninguna de las partes que actúen sean en calidad de empresario o profesional, la intervención de un tercero que se limita a ser un intermediario en el pago no altera la operación. Por tanto, esta operación no se encontrará sometida a limitación de los pagos en efectivo. 

Por el contrario, si en la operación una de las partes se puede considerar empresario o profesional, sí que estaría sujeta a la limitación de pagos en efectivo y deberían realizarla por medios que no fueran en efectivo. Por ejemplo, si intermediara en el cobro del alquiler de un local de negocios, en la que al menos, el arrendatario actúa en calidad de empresario o profesional. En este caso, la operación debería cobrarla al arrendatario y entregarla al arrendador por un medio que no fuera efectivo. En caso de incumplimiento de la prohibición, podría, en su caso, imponerse la sanción al arrendatario o al arrendador, sin perjuicios de que estos, en su caso, pudieran exigir civil o mercantilmente el resarcimiento de los daños y perjuicios que les hubiera podido causar la actuación del administrador de fincas.

  • Artículo.7.Uno.1 de la Ley 7/2012, de 29 de octubre.
  • Fuente: AEAT.

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